Afuera

In Bocca Al Lupo

Recuerdo que hace algunos años atrás, las únicas opción para comer en Cerro Alegre era el pionero Le Filou de Montpellier o el Café Vinilo. Hoy las opciones son tan variadas que puedes encontrar pizzas sacadas de un horno a leña, comida thai, restaurantes especializados en pescados de roca o la tan popular por estos días cocina de mercado, solo por nombrar algunas alternativas.
Tanta oferta en un espacio geográfico reducido puede ser una gran ventaja como un problema si no tienes claro donde ir o que comer.
Por esa razón decidí hacer está sección en el blog, donde al menos una vez al mes haré un post con los lugares que más me gustan, desde los más clásicos hasta los más nuevos, como en este caso. Y para ser justos, no me limitaré solo al Cerro Alegre ni al Concepción ya que hay increíbles lugares por otros lados de la ciudad que vale la pena destacar.

La Trattoria
Hace un par de semanas, caminando por calle Montealegre, noté que La Coco Sanguchería había cerrado y en su lugar emergía radiante una trattoria, como fanático de las pastas me prometí visitarlos pronto, pero como la mayoría de las promesas que me hago se diluyen con el tiempo, fue por casualidad que entré a almorzar allí unas semanas más tarde.
El día viernes que di la charla sobre el pan en el Parque Cultural de Valparaíso olvidé el cargador del computador, entonces al medio día del sábado lo fui a buscar y decidí tomar fotos y caminar por avenida Alemania hasta mi casa, cuando llegamos a plazuela San Luis secos como pasas por el calor, la opción era hidratarnos con urgencia y aprovechar de comer fuera. La trattoria apareció como un oasis frente a nuestros ojos.

Entramos directo al patio con la intención de disfrutar la tarde bajo la sombra de los árboles, la brisa constante del puerto y rica comida. Gracias a las manos de Carolina Urrutia, dueña y señora de la cocina, logramos nuestro propósito con creces.

Lo primero era aplacar la sed, así que primero revivimos nuestro cuerpo y alma con pisco sour mientras revisábamos la carta.
Generalmente una carta reducida es una buena señal, ya que habla de la claridad sobre los ingredientes que disponen y lo que se quiere hacer con ellos, también nos dice cuando se privilegian los ingredientes de estación, el clásico menos es más.

Las opciones son básicamente distintos tipos de pastas con varios tipos de rellenos y salsas y un par de platos alternativos a la pasta, siempre siguiendo una linea italiana. También hay tablas, ensaladas, focaccia y pizza en trozo con los ingredientes que tú quieras de los que estén disponibles en la misma carta.
Esa opción nos pareció genial, así que pedimos dos trozos de pizza, una con polpette (bolitas de carne) y otra de vegetales asados.
Asumo que nuestra mesera tiene el poder de leer la mente ya que nos pregunto si preferíamos las pizzas dividas en dos para que pudiéramos probar ambas. Eso es algo que hacemos siempre, sea donde sea nuestra actitud gozadora sobrepasa lo que se supone es correcto, así que muy emocionado le dije que si, gracias.
La pizza estaba perfecta, masa fina y crocante y la cantidad precisa de queso para permitir saborear el resto de los ingredientes, sobre todo la de verduras que tenía unas berenjenas magníficamente asadas.
De ahí en adelante fuimos sintiendo la energía del lugar, la actitud cordial y relajada se podía apreciar fácilmente, nos dejamos querer aceptando sugerencias y recomendaciones.
Pedimos polenta cremosa con ossobuco y tagliolini al frutti di Mare y un delicioso Pinot Noir Bodega Volcanes de Chile del Patagual, Valle del Bio-Bio, perfecto para mariscos y carnes rojas.
Ambos platos estaban deliciosos, abundantes y con ese sabor casero en que se nota la mano del chef y su sazón personal.

Mientras disfrutábamos nuestros platos, un par de amigas que estaban por el barrio me llamaron y se me ocurrió decirles que nos acompañaran, obviamente entre el tiempo de preparación de sus platos nosotros ya estábamos en el postre, pero para seguir disfrutando la extensión del almuerzo pedimos unos tragos ideales para el verano. El Chineto que tiene amaretto Luxardo, chinotto San Pellegrino y jugo de naranja, el otro es El Fresco que tiene licor de maraschino Luxardo, agua San Pellegrino, jugo de limón, pepino y romero.

Definitivamente fue una tarde perfecta, comimos rico y disfrutamos cada momento, incluso pudimos intercambiar algunas palabras con Carolina, que nos explico como dejó su trabajo de periodista para dedicarse a la gran pasión de su vida en la cocina. Pasión heredada de su Nonna Elsa, que transmitía todo el amor a su familia a través de sus preparaciones. Ese mismo amor es el que entrega Carolina al cocinar, ya no solo para amigos en la universidad o su familia, sino para una gran cantidad de gente dispuesta a probar su talento.
Por la misma razón se preocupa de elegir las materias primas de mejor calidad, como distintos tipos de harina importadas desde Italia que usa en pastas, pizzas y otras masas, la charcutería también es de origen italiano y la carne la muelen ahí mismo.

Consejo del Chef.
Finalmente, Carolina nos regala uno de sus secretos de cocina al momento de servir la pasta al dente, rociar un poco de aceite de oliva en el plato, el sabor crudo del aceite realzará los sabores de la pasta.
Además, nos recomienda usar siempre ingredientes de estación y que en esta época repleta de tomates una buena y sencilla salsa se puede lograr horneando una o más variedades de tomate con albahaca y sal de mar, sirviendo directamente como guarnición o licuar para servir como salsa.

In Bocca Al Lupo Trattoria y Bar.
Montealegre 546, Cerro Alegre
Reservas al (32) 221 2257
Horarios.
Lunes cerrado.
Martes de 12.30 a 16:00 horas.
Miércoles a sábado de 12:30 a 23:00 horas.
Domingo de 12:30 a 18:oo horas

1 Comentario

  • Reply
    Patricia
    diciembre 19, 2016 at 4:35 pm

    Un lugar espectacular…..bien lo dice la nota….y lo mejor….atendidos por sus dueños..

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