Almuerzos y Cenas

Cobbler de Porotos

Con la práctica constante por todos los talleres realizados hasta ahora en el nuevo espacio, hemos logrado desarrollar el mismo trabajo de preparación previa de una manera mucho más eficiente, dejando tiempo suficiente para poder al fin, no solo crear una receta, sino que cocinar y fotografiar el proceso.
Este post, es el primero que también realizamos en conjunto y aunque no era algo planeado en un principio creo que se dio de manera muy natural, porque ambos entendemos que incluso por sobre la actividad que generan los talleres, a la cabeza de todo debe estar el blog, ya que es la herramienta más eficiente para transmitir lo más nos gusta, cocinar.

Aprovechando que se está volviendo una muy buena costumbre almorzar cada viernes en el taller, resulta muy fácil ahora poder ir generando contenido y mostrar las cosas que se nos van ocurriendo semana a semana, como este guiso de porotos que quisimos hacer inspirándonos en un cobbler. Es mucho más común encontrar versiones dulces con fruta, parecidos a un crumble, pero en Inglaterra por cientos de años han comido versiones saladas con carne y verduras.
Agarrándonos de ese plato, quisimos darle una vuelta al clásico porotos con riendas, reemplazando la pasta seca por bizcochos hechos con una masa muy similar a la de un pie, pero con algunos cambios para hacerlos cargados de sabor.
Lo genial de este plato es que se pude hacer reutilizando las sobras del guiso de legumbres del día anterior y solo habría que hacer los bizcochos y ya tienen un plato totalmente nuevo y súper llamativo. De todas formas vamos a compartir la receta de un guiso rápido, muy simple y sabroso para los que quieran partir desde cero.

Ingredientes.

Para el guiso.
400 g de porotos burros o hallados remojados desde la noche anterior.
250 g de zapallo en cubos.
2 cebollas picadas en pluma.
2 zanahorias en cuartos.
2 dientes de ajo picados finos.
1 chalota picada en pluma.
2 ramas de apio picadas en trozos pequeños.
1 bulbo de hinojo picadas en pluma.
2 longanizas desmenuzadas.
1 cucharada de romero fresco.
sal.
pimienta.
vinagre.

Para los bizcochos
225 g de harina común. (entre 5 a 8 g de proteina por cada 100 g de harina)
90 g de harina de espelta. (puedes usar cualquier otra, como centeno, trigo integral o avena)
2 cucharadas de polvos para hornear.
150 g de mantequilla sin sal, fría cortada en cubos.
1 huevo batido.
3 cucharadas de leche fria.
1/2 cucharada de sal.
4 cucharadas de parmesano rallado.
1 pizca de merkén.


Partimos abriendo las longanizas haciendo un corte al centro. Nosotros usamos longanizas de ternera que venden en una pequeña quesería en Viña, pero con la que más les guste a ustedes servirá.
Con una cuchara saca toda la carne de ambas longanizas y comienza a freírlas en una olla caliente junto con las cebollas y el romero, si las longanizas son muy magras como en este caso, agrega un poco de aceite vegetal.
Cuando la cebolla esté dorada, agrega el resto de las verduras, revuelve un par de minutos e incorpora agua suficiente para cubrir todo. Cuando comience a hervir agrega los porotos descartando el líquido del remojo.
Aliña con sal y pimienta y cocina a fuego medio bajo por 20 minutos o hasta que los porotos estén en su punto, ni muy blandos ni muy duros.

Mientras los porotos hacen su magia en la olla, vamos a preparar rápidamente los bizcochos.
En una fuente agrega las harinas, polvos de hornear, sal, queso parmesano y merkén, revuelve para incorporar bien y agrega la mantequilla. Es importante que esté muy fría. Comienza a mezclar con tus dedos la mantequilla y harina hasta conseguir una textura de arena, luego agrega el huevo con la leche previamente mezclados y trabaja con tus manos hasta conseguir una masa compacta y seca, forma una bola y refrigera unos 10 minutos dentro de una bolsa ziploc.
Saca del refrigerador y estira con uslero sobre una superficie con harina para evitar que se pegue hasta lograr una masa de 1 cm de espesor, corta pequeños círculos de hasta 5 cm de diámetro, un vaso pequeño servirá si no tienes un corta pasta.
Si notas que la masa está muy blanda o hace mucho calor en tu cocina, reserva los círculos cortados en una bandeja o fuente con tapa en el refrigerador.

Prende el horno a 180 grados para pre calentar, tu guiso en este punto ya debería estar listo, corrige la sal y agrega un chorro de vinagre. Reserva hasta que sea el momento de hornear.
En un sartén de hierro o fuente para horno coloca el guiso de porotos hasta medio centímetro del borde y comienza a distribuir los bizcochos en la posición que más te acomode directamente sobre el guiso.
Pinta los bizcochos con un poco de leche y hornea por 20 minutos o hasta que estén dorados.
Lleva el cobbler a la mesa y sirve caliente, puedes acompañar con una salsa verde o pebre.
¡Que lo disfruten!
panBatido.com

5 Comentarios

  • Reply
    Joana
    septiembre 29, 2017 at 6:46 pm

    Hola. Me encantaría hacer esta delicia pero no entiendo lo siguiente: 225 g de harina común. (entre 5 a 8 g de proteina por cada 100 g de harina) debo de agregar a la harína proteína?

    • PanBatido
      Reply
      PanBatido
      septiembre 30, 2017 at 12:55 am

      Hola Joana, me refería a una harina baja en gluten. Como en Chile no existe nomenclatura para definir las harinas según su uso (ideal) Entonces uno solo puede tener una idea de que harina es mejor para repostería o panadería basándonos solamente en la cantidad de proteína que aparece en la etiqueta de información nutricional.
      Tengo un post sobre todo eso, buscalo por “harinas” :)

  • Reply
    Nina
    septiembre 16, 2017 at 10:22 am

    se ve delicioso, solo he comido clobbler dulce, este me abrió el apetito y la imaginación.
    Gracias por eso

  • Reply
    Pepe
    septiembre 13, 2017 at 10:57 am

    Sacaste aplausos por aquí

  • Reply
    Flavia
    septiembre 11, 2017 at 8:40 pm

    Ay.

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